333 años después de Salem: la nueva quema de brujas del siglo XXI
Por: Redacción SUMMA 13 de Octubre de 2025 | Ciudad de México
I. El eco de las hogueras
¿Recuerdan las historias sobre aquella época?
Iniciemos estos 7 puntos de análisis con el viaje en el tiempo. Fue el año 1692, en Salem, Massachusetts, cuando el miedo se disfrazó de justicia y encendió una histeria colectiva que terminaría por consumir a mujeres inocentes. A muchas se les acusó de brujería sin pruebas, sin defensa y sin voz. Sus nombres se perdieron entre el humo de las hogueras.
Han pasado 333 años desde entonces, y sin embargo, pareciera que la humanidad solo ha cambiado el combustible: de la leña al algoritmo, del rumor al trending topic.
Las hogueras ya no arden en plazas públicas, sino en pantallas. Las llamas son ahora digitales, alimentadas por titulares impulsivos, desinformación y un apetito insaciable de escándalo. Y las víctimas, en no pocos casos, siguen siendo mujeres que osan participar en la vida pública.
II. La hoguera mediática del siglo XXI
En esta nueva era, donde la inmediatez se confunde con verdad y la opinión con sentencia, hemos construido una plaza pública global. En ella, los juicios son instantáneos, las pruebas secundarias y la prudencia, una rareza.
Ya no se necesitan antorchas para encender una quema de brujas; basta un titular sin contexto o una publicación viral para que la reputación de alguien se reduzca a cenizas.
El reciente caso de Nicole Cambray, regidora de Chilpancingo, lo ejemplifica con nitidez.
Una acción social —la donación de una impresora a la Escuela Intercultural de la Colonia Polanco— desató una ola de críticas, burlas y señalamientos en medios y redes sociales. Sin embargo, lo que no se difundió con la misma fuerza fue su versión de los hechos.
III. La versión que no se contó
Nicole explica que, semanas atrás, visitó la colonia junto con otros funcionarios y vecinos. Allí se anunció una gestión clave: la inminente electrificación de la zona, un logro impulsado por el diputado Héctor Soares Basurto y el senador Félix Salgado Macedonio, que beneficiará a más de 300 familias tras dos décadas de vivir sin luz eléctrica.
Durante esa visita, una madre de familia pidió apoyo para los niños. Nicole se comprometió entonces a donar mochilas y útiles escolares.
Días después, los propios padres de familia —en acuerdo comunitario— le solicitaron cambiar la donación por una impresora, al considerar que era una necesidad más apremiante para la escuela. Cambray aceptó sin dudarlo.
El día del acto, publicó su actividad habitual en redes, como parte de su ejercicio de transparencia. Horas más tarde, el gesto se convirtió en tendencia nacional.
Críticas, sarcasmos y notas descontextualizadas inundaron los espacios digitales. Pero la explicación de fondo —el consenso vecinal, la obra de electrificación en marcha y la donación previa de lámparas solares para mitigar la oscuridad— quedó fuera del foco mediático.
IV. La prensa y su responsabilidad ética
El periodismo no es —ni debe ser— un vehículo de escarnio.
Sin embargo, la competencia por captar clics y sostener métricas ha convertido la objetividad en un lujo. Muchos medios replican sin verificar lo que “arde”, olvidando que cada palabra, cada encabezado, puede destruir una trayectoria.
Cuando la prensa cede a la prisa, se convierte en juez, y el público, en jurado.
México enfrenta ya una carga emocional profunda: la violencia, la desigualdad y la inseguridad predisponen a buscar culpables inmediatos. Esa mezcla convierte la información en un campo minado, donde la indignación se propaga más rápido que la verdad.
V. Mujeres en la línea de fuego
Históricamente, las “quemas de brujas” han tenido un componente de género. En la actualidad, las mujeres en la vida pública enfrentan un escrutinio más duro, más visceral, más constante.
Se las mide con doble vara, se les exige perfección y se les juzga sin contexto.
Paradójicamente, muchas —como Nicole Cambray— no se victimizan, ni recurren al discurso fácil de la “violencia política de género”.
Prefieren hablar con hechos, dar la cara y explicar. Ese acto, en un entorno tan hostil, es una forma contemporánea de resistencia política.
VI. Más criterio, menos linchamiento
La crítica es necesaria. El linchamiento, no.
El verdadero ciudadano informado es aquel que contrasta, escucha y analiza antes de emitir juicio.
Desde SUMMA, impulsamos un periodismo que no reacciona: reflexiona, que busca encender luces de comprensión antes que incendios de desinformación.
VII. 333 años después: el desafío del pensamiento
El caso de Nicole Cambray no es un hecho aislado: es una metáfora viva de nuestro tiempo.
Refleja cómo el sensacionalismo puede distorsionar propósitos genuinos y cómo la opinión pública, sin contexto, se convierte en tribunal.
Han pasado 333 años desde las hogueras de Salem, y aunque cambiaron las herramientas, la naturaleza del juicio social sigue intacta.
Nuestra misión no es avivar la llama del escarnio, sino mantener encendida la luz del análisis, la verdad y la empatía.
Solo así podremos dejar atrás la hoguera mediática y construir un México que piense, cuestione y comprenda.
Redacción SUMMA
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