Tu huella digital también tiene derechos
Por: Arantzazu Abreu y Uriarte 23 de Octubre de 2025 | Ciudad de México
Aunque nuestra generación prácticamente nació conectada, aún hay mucho que no sabemos sobre cómo cuidarnos en línea.
Crecimos entre redes, aplicaciones y pantallas, pero pocas veces nos enseñaron que también tenemos derechos digitales: leyes que protegen nuestra privacidad, nuestra imagen y hasta lo que compartimos.
Y sí, entenderlos no solo es importante, es una forma de seguridad y de autoconocimiento en un mundo donde lo virtual ya forma parte de lo real.
El lado invisible de la pantalla
Durante años, hablar de derechos era pensar en lo físico: el trabajo, la escuela, la calle.
Hoy, muchas de las violencias que antes ocurrían cara a cara se trasladaron al espacio digital: acoso, humillaciones, exposición sin consentimiento o suplantación de identidad.
La Ley Olimpia, impulsada desde el activismo femenino y adoptada por casi todo el país, marcó un antes y un después.
Gracias a ella, difundir contenido íntimo sin permiso es un delito.
Y no solo se trata de fotos: también incluye videos, mensajes o cualquier material que vulnere la privacidad de una persona.
Si alguien comparte o amenaza con publicar algo tuyo sin consentimiento, puedes denunciarlo ante la Fiscalía Especializada en Delitos Cibernéticos.
La ley te protege, y cada vez más estados fortalecen sus unidades de atención a víctimas digitales.
Tus datos valen, y mucho
Cada vez que das “aceptar” sin leer los términos de una app, estás entregando una parte de ti.
Tus gustos, ubicación, contactos y horarios se convierten en información que puede ser usada para venderte algo… o manipularte.
La Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares te da el derecho de decidir qué hacen las empresas con tu información.
Puedes acceder, rectificar, cancelar u oponerte a su uso (los llamados derechos ARCO).
Esto no es teoría.
Si una empresa usa tus datos sin autorización o los comparte, puedes exigir que los elimine o incluso denunciar ante Transparencia para el Pueblo, el nuevo organismo que desde 2025 asumió las funciones del extinto INAI.
La privacidad no es desconfianza, es un derecho.
Y cuidarla, más que una precaución, es una forma de respeto hacia ti mismo.
Lo que no se borra tan fácil
La red tiene memoria.
Lo que subes, aunque lo elimines, puede seguir circulando.
Por eso, compartir de forma consciente es también una responsabilidad.
Antes de publicar, piensa:
-
¿Me gustaría que esto lo viera alguien fuera de mi círculo?
-
¿Podría afectarme en un futuro laboral o personal?
-
¿Estoy respetando la privacidad de otros?
El respeto digital no se trata de censura, sino de empatía.
Lo que en línea parece un chiste, en la vida real puede convertirse en un daño irreparable.
Cuidar tu espacio virtual también es amor propio
En la era de las pantallas, proteger tu identidad digital es tan importante como cuidar tu integridad física.
Bloquear, denunciar o poner límites no es exagerar, es ejercer tus derechos.
Los derechos digitales no son un lujo de expertos, son la nueva base para vivir libres y seguros.
Recordarlo —cada vez que publicas, compartes o navegas— es también una forma de decir:
mi historia, mi imagen y mi voz me pertenecen.
Conocer tus derechos también es una forma de protegerte
Si quieres aprender más o cuidar mejor tu información en línea, revisa estas fuentes:
-
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, artículos 6º y 16º.
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Ley Olimpia, que reformó el Código Penal Federal y la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
-
Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares.
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Transparencia para el Pueblo, organismo público sectorizado a la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno: https://transparencia.gob.mx
Hoy, ser parte del mundo digital no solo es subir historias o compartir memes.
También es saber decir “esto no está bien”, entender qué pasa con tus datos y reconocer que tu privacidad vale.
Defender tus derechos digitales no es un tema lejano ni aburrido:
es tener poder sobre tu propia vida en internet.
Y eso, más que cualquier filtro o tendencia, es lo que realmente te hace brillar.
Arantzazu Abreu Y Uriarte
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