La Noche de las Ánimas en Pátzcuaro: historia, significado y cómo se celebra esta tradición purépecha
Por: Redacción SUMMA 29 de Octubre de 2025 | Ciudad de México
Un reencuentro entre la vida y la muerte
Con el sonido de las campanas, el resplandor de las velas y el aroma del copal, Pátzcuaro, Michoacán, se transforma cada año en escenario de una de las celebraciones más profundas y hermosas de México: La Noche de las Ánimas.
Lejos de ser solo una festividad, es una ceremonia espiritual purépecha que honra a los muertos y reafirma el vínculo entre la vida, la memoria y la esperanza de reencuentro.
Animecha Kejisïtakua: el legado purépecha
La Noche de las Ánimas, cuyo nombre original en lengua purépecha es Animecha Kejisïtakua, es una celebración que se remonta a tiempos prehispánicos.
Su esencia radica en un compromiso sagrado de mantener vivo el recuerdo de los ancestros, entendiendo la muerte no como un final, sino como una continuidad.
En esta cosmovisión, la vida y la muerte no se oponen: se complementan. Cada primero de noviembre, las almas regresan por una noche para convivir con sus familias, recibir ofrendas y escuchar los cantos que las guían de vuelta al mundo terrenal.
La leyenda de los príncipes: amor y sacrificio
La tradición está inspirada en la leyenda de Mintzita e Itzihuapa, dos príncipes purépechas cuyo amor desafió la conquista española.
Según el relato, Itzihuapa se sumergió en las aguas del lago de Pátzcuaro para proteger un tesoro de los invasores, convirtiéndose en el guardián número 21 de las almas.
Cada Noche de las Ánimas, ambos regresan para recibir la ofrenda del pueblo, recordando el valor, el amor y el sacrificio por su gente.
Una celebración de luz, música y memoria
La noche del 1° de noviembre, los panteones y embarcaderos de Pátzcuaro y Janitzio se iluminan con miles de velas.
Las familias preparan ofrendas con flores de cempasúchil, pan, frutas, incienso y los alimentos favoritos de los difuntos.
Durante el día, se realizan procesiones con música tradicional, cantos y danzas. Los altares, construidos con madera y adornados con flores, se convierten en verdaderas obras de arte efímero que reflejan la identidad de cada familia.
Los arcos florales en las casas, los rezos y las velas encendidas simbolizan el camino que guía a las almas de regreso a casa, un gesto de amor y gratitud que une generaciones.
Entre lo espiritual y lo turístico
Aunque cada año atrae a miles de visitantes nacionales y extranjeros, la Noche de las Ánimas sigue siendo, ante todo, un acto de fe y comunión familiar.
El turismo ha impulsado la economía local, pero las comunidades purépechas insisten en mantener el respeto y la esencia de la tradición.
Organizaciones locales y custodios de la cultura recomiendan asistir con actitud respetuosa y consciente, recordando que se trata de un ritual vivo, no de un espectáculo.
Cómo llegar a Pátzcuaro
El aeropuerto más cercano es el de Morelia, desde donde se puede tomar un autobús hacia Pátzcuaro (aproximadamente 45 minutos de trayecto).
Por carretera, se accede fácilmente desde Morelia, Uruapan o Ciudad de México, siguiendo la autopista federal 14D.
Un patrimonio de México para el mundo
La Noche de las Ánimas no solo celebra la muerte: celebra la vida, el recuerdo y la permanencia del amor más allá del tiempo.
Entre velas, flores y música, los purépechas reafirman una enseñanza ancestral: quien es recordado, nunca muere.
Redacción SUMMA
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