Patricia Belli gana el Premio Velázquez 2025 por su obra que transforma la memoria y el dolor en arte

Por: Redacción SUMMA 29 de Octubre de 2025 | Ciudad de México

Una artista que convierte las cicatrices en creación

La artista nicaragüense Patricia Belli (Managua, 1965) ha sido galardonada con el Premio Velázquez de Artes Plásticas 2025, el reconocimiento más importante en el ámbito iberoamericano de las artes visuales, dotado con 100 mil euros.
El jurado destacó “la repercusión de su obra en el contexto latinoamericano, específicamente en Centroamérica, y su compromiso con la educación en un contexto de fragilidad”.

A lo largo de más de tres décadas, Belli ha construido una trayectoria que explora las huellas del miedo, la memoria y la vulnerabilidad, abordando temas como la violencia, la migración y la desigualdad social desde una mirada simbólica y profundamente humana.

“He logrado sublimar mis heridas, convertirlas en arte. Es una experiencia de recuperación”, declaró Belli, quien considera que el arte es una forma de curación colectiva y personal.

El arte como espacio de sanación y memoria

La obra de Belli, que combina instalación, fotografía, performance y escultura, se caracteriza por un lenguaje visual que reflexiona sobre el cuerpo, la herida y la reparación.
Su proceso creativo se centra en la transformación de los materiales y los significados: “Veo la memoria no como herida viva, sino como cicatriz. Cuando empecé a trabajar con ropa usada y a suturarla, entendí que había una voluntad curativa, una mano que repara”, explica.

Para la artista, el arte es un puente entre la emoción y la conciencia social.

“Creo que la realidad simbólica es fundamental para aprender a vivir y convivir. El arte forma parte de esa realidad simbólica”, afirma.

Educación, comunidad y resistencia cultural

Más allá de su producción artística, el jurado reconoció su labor pedagógica y de formación de nuevas generaciones.
En 2001, Belli fundó EspIRA (Espacio para la Investigación y Reflexión Artística), una plataforma independiente dedicada a la formación crítica y sensible de artistas jóvenes en Centroamérica.

A través de talleres, residencias y proyectos colaborativos, EspIRA ha contribuido a fortalecer la escena artística regional, creando una comunidad de creadores comprometidos con la transformación cultural.

“Es un honor que el jurado haya considerado mi trabajo educativo. Muchos de los artistas formados en EspIRA hoy también enseñan arte. Eso me llena de esperanza”, expresó.

En 2025, una muestra en Guatemala titulada Territorio doméstico reunió a 23 artistas surgidos de su programa académico, evidenciando la influencia de su legado pedagógico.

Trayectoria internacional

La carrera de Belli ha sido reconocida por su participación en exposiciones emblemáticas como Mesótica II (1996-1997), Políticas de la diferencia (2001-2002) y Estrecho dudoso (2006), claves para la visibilización del arte centroamericano contemporáneo.
Ha participado en Bienales de La Habana, Lima, Berlín, Cuenca e Irlanda, y su obra ha sido expuesta en instituciones de América, Europa y el Caribe.

Entre 2016 y 2017, una exposición antológica recorrió San José, Managua y Ciudad de Guatemala, consolidando su posición como una de las artistas más influyentes de la región.

Una mirada simbólica y reparadora

El Ministerio de Cultura de España destacó en su fallo que el trabajo de Belli “involucra la sensorialidad del público para proponer reflexiones sobre el trauma, el poder y la subjetividad”, y que su obra se articula en torno a la “unión de los opuestos: placer y dolor, opresor y oprimido, naturaleza y civilización”.

Con este galardón, Patricia Belli se une a una destacada lista de artistas reconocidos con el Premio Velázquez de Artes Plásticas, entre ellos Francesc Torres (2024), Marisa González (2023), Elda Cerrato (2022), Tania Bruguera (2021) y Soledad Sevilla (2020).

Su trayectoria reafirma que el arte, más que una forma de expresión, puede ser un acto de resistencia, memoria y reconciliación.

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