Poder femenino: infórmate y protégete

Por: Arantzazu Abreu Y Uriarte 03 de Noviembre de 2025 | Puebla, México

Tienes derecho a una vida libre de violencia. Conocer tus derechos también es una forma de amor propio.

Cuando el “amor” duele, ya no es amor

La violencia no siempre empieza con un golpe. A veces se disfraza de “preocupación”, “celo”, “protección”, y poco a poco va erosionando tu libertad, tu confianza, tu voz.

Puede comenzar con una crítica, un control del teléfono, una exigencia de a quién puedes ver… y terminar en miedo.

En México, las cifras son alarmantes: en un estudio reciente se estima que siete de cada diez mujeres han vivido algún tipo de violencia a lo largo de su vida. (Gaceta UNAM)

Por eso, conocer la ley y reconocer los signos no es ser exagerada: es cuidarte, protegerte, valorarte.

Violentometro. Aprende a identificar las señales antes de que sea tarde. 

Tu derecho a vivir sin violencia

La Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVLV) protege a las mujeres de cualquier forma de agresión por razón de género, ya sea en la pareja, la familia, el trabajo o incluso espacios digitales.

Ha impulsado que se visibilicen formas de violencia que antes eran ignoradas. (Gaceta UNAM)

Tipos de violencia (explicados claro)

Violencia familiar: poder o control ejercido por alguien cercano (pareja, padre, madre, hermano, tutor, etc.) de forma física, verbal, psicológica, económica o sexual.
Abuso sexual: contacto con fines sexuales sin tu consentimiento, sin llegar a la cópula.
Violación: obligarte a mantener relación sexual o introducir un objeto sin consentimiento, mediante violencia física o moral.
Acoso sexual: comentarios, insinuaciones o miradas con contenido sexual en entornos laborales, escolares o públicos.
Hostigamiento sexual: cuando el agresor tiene poder o jerarquía sobre ti (jefe, maestro, autoridad).
Feminicidio: asesinato de una mujer por razones de género.

(Definiciones basadas en el Código Penal Federal y la LGAMVLV)

Detecta las señales antes de que sea tarde

• Te revisa el celular o redes sin permiso.
• Decide cómo vestirte o con quién puedes salir.
• Te humilla, te minimiza, te hace sentir que sin él no puedes.
• Controla tu dinero o restringe tu acceso económico.
• Te obliga a hacer cosas que no quieres o tienes miedo de decir “no”.

Esto no es normal.
Esto es control. Y el control escala.

No estás sola

Decir lo que pasa es valentía. Puedes hablar con una amiga, madre, hermana, maestra. Y también hay instituciones que te escuchan, te protegen y te orientan.

En Puebla puedes acudir a:
• Fiscalía General del Estado de Puebla
• Fiscalía Especializada en Violencia contra las Mujeres
• Dirección de Atención a Delitos Sexuales y Violencia Familiar
• Centro de Justicia para las Mujeres
• Fiscalía de Atención de Delitos de Género
• Casa de Justicia para Adolescentes
• Centro de Protección a Víctimas del Delito

Números de ayuda: 222 211 7800 / 222 211 7900 / 911 (emergencias)

Puedes acudir incluso solo para orientación.

Denunciar es tu derecho

Denunciar no es “meter en problemas a alguien”.
Denunciar es defender tu vida y tu libertad.

Que te quedes callada no protege: te silencia.
Que hables no te hace conflictiva: te hace libre.

Cuando denuncias no solo te cuidas tú: abres camino para otras.

El poder de informarte

El poder femenino no está solo en resistir o aguantar: está en reconocerse, informarse, actuar.

No estás sola. Pedir ayuda es válido. Hablar es válido.
Tu vida vale muchísimo.


Fuentes principales usadas
• Gaceta UNAM: “Siete de cada diez mujeres han sufrido violencia en México.”
• Gaceta UNAM: “Violencia psicológica contra la mujer, agresión invisibilizada.”

Comparte este artículo