Checo Pérez, el rugido mexicano que encabezará el debut de Cadillac en la Fórmula 1

Por: Redacción SUMMA 14 de Julio de 2025 | Ciudad de México

En el mundo de la Fórmula 1, los anuncios más importantes no siempre se dan en domingo. A veces, basta una filtración estratégica, una firma en la sombra o un gesto fuera de cámaras para anticipar el movimiento de piezas clave en el tablero. Ese parece ser el caso de Sergio “Checo” Pérez, quien —de acuerdo con fuentes especializadas— está a solo días de ser anunciado como piloto estelar de la escudería Cadillac, que debutará como oncena escudería oficial del campeonato a partir de la temporada 2026.

El anuncio, si nada cambia, llegará tras el Gran Premio de Hungría 2025, a celebrarse el próximo 3 de agosto. La noticia no solo marcaría el retorno de Checo a la parrilla luego de su salida de Red Bull, sino que también lo posiciona como la piedra angular de un proyecto ambicioso que busca irrumpir con fuerza en una categoría que vive su etapa de mayor crecimiento en Norteamérica.

Cadillac busca protagonismo, no participación

Desde que General Motors confirmó la entrada de Cadillac al campeonato de Fórmula 1, la expectativa fue clara: no se trata solo de tener presencia, sino de competir con credenciales. Y eso implica experiencia, resultados… y rostro. Para cumplir esa misión, la figura de Checo Pérez reúne todos los atributos estratégicos: trayectoria sólida, popularidad global y una conexión orgánica con los mercados clave del continente.

Según Auto Motor und Sport, medio alemán de alta credibilidad en el paddock, el contrato entre Cadillac y Pérez ya estaría cerrado. Lo que falta es la coordinación mediática del anuncio, que llegaría como un “golpe en mesa” a mitad de temporada. Por su parte, el sitio Autoevolution reveló que el empresario Carlos Slim estaría involucrado financieramente en el fichaje, garantizando así un respaldo económico y comercial de primer nivel.

El movimiento no es casual, es cálculo puro. Cadillac sabe que, para ganar tracción en la F1 moderna, hay que competir en la pista y en las audiencias. Checo, con su carisma, resiliencia y base de fans, representa una inversión con retorno asegurado.

Una alineación pensada en el corto, mediano y largo plazo

En entrevistas recientes, Graeme Lowdon, líder del proyecto Cadillac, confirmó que la escudería analiza entre 6 y 10 pilotos para completar su alineación. Pero ninguno con la relevancia de Checo. El objetivo es claro: construir un dúo que combine experiencia con potencial de desarrollo, para lograr resultados desde el debut sin comprometer el futuro.

Entre los nombres que suenan como coequiperos del mexicano están Valtteri Bottas, Guanyu Zhou, Mick Schumacher, Felipe Drugovich y Frederik Vesti. Todos con bagaje competitivo y capaces de adaptarse a un entorno que exigirá tanto en pista como fuera de ella.

Esta visión de equipo contrasta con otras entradas recientes a la F1 que priorizaron pilotos jóvenes con potencial comercial. Cadillac busca establecer un estándar distinto: competencia primero, narrativa después.

Red Bull, el cierre de un ciclo

La salida de Pérez de Red Bull a finales de 2024 marcó el fin de una etapa de contrastes. Si bien logró podios memorables y fue pieza clave para los campeonatos de constructores, su rol como segundo de Max Verstappen generó debates constantes sobre su margen de maniobra real dentro del equipo.

Con propuestas sobre la mesa de escuderías como Alpine, Haas y Sauber, el mexicano optó por un nuevo comienzo. Y lo hizo bajo una premisa clara: ser el protagonista del relato, no el actor de reparto.

Checo no solo manejará un monoplaza nuevo, sino que encabezará un proyecto desde sus cimientos. Tendrá voz en las decisiones técnicas, peso en el desarrollo del coche y, sobre todo, la oportunidad de construir un legado como pionero latino en una escudería de fábrica en pleno siglo XXI.

Impacto regional: entre la pista y los mercados

Más allá de lo deportivo, la llegada de Checo a Cadillac puede reconfigurar la presencia latinoamericana en la Fórmula 1. En un contexto donde México y Estados Unidos se consolidan como pilares del crecimiento comercial del campeonato, la figura del tapatío emerge como un factor de conexión cultural, publicitaria y generacional.

Cadillac sabe que no basta con construir un monoplaza competitivo. Se necesita una narrativa, un emblema y una afición comprometida. En ese sentido, Checo es marca, es país y es momento.

La F1 vive una etapa dorada en América. Las audiencias crecen, los circuitos se diversifican y los patrocinios evolucionan. Tener a Checo liderando una escudería estadounidense no solo es una jugada técnica: es un statement.

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