El cubo que fabrica agua: ciencia para un futuro sediento
Por: Redacción SUMMA 25 de Octubre de 2025 | Ciudad de México
Una alianza entre Australia y China da origen a un dispositivo solar que transforma el aire en agua potable
En un mundo donde el agua dulce comienza a parecer un privilegio más que un derecho, un grupo internacional de investigadores ha conseguido lo impensable: crear un cubo de madera capaz de generar agua potable a partir del aire, utilizando únicamente energía solar.
La innovación, desarrollada por científicos del Royal Melbourne Institute of Technology (RMIT) en Australia y la Universidad Zhejiang A&F en China, promete cambiar la manera en que se concibe el acceso al recurso más vital del planeta.
Ciencia inspirada en la naturaleza
El dispositivo —bautizado Window Cube— condensa una filosofía simple: aprender de los procesos naturales y traducirlos en tecnología sostenible. Fabricado con madera de balsa deslingnificada, una estructura esponjosa y porosa que retiene la humedad, el cubo funciona como una esponja inteligente.
A través de una mezcla de sal de cloruro de litio y una fina capa de tinta de nanotubos de carbono, el sistema absorbe la humedad del ambiente, la calienta con energía solar y la convierte en gotas de agua potable.
Sin cables, sin mantenimiento, sin costo energético.
Los ensayos publicados en Journal of Cleaner Production demostraron una eficiencia de hasta 94%, incluso en condiciones de baja humedad. En entornos cálidos y secos, cada gramo del material puede capturar hasta 2.5 mililitros de agua por noche, liberándola al exponerse al sol.
Tecnología social, no solo ambiental
Más que un avance técnico, el Window Cube representa una nueva visión de la ciencia aplicada a las necesidades humanas. Su bajo costo, peso mínimo y modularidad permiten escalarlo desde soluciones domésticas hasta sistemas comunitarios en regiones sin infraestructura hídrica.
“El cubo aprovecha la estructura natural de la madera para imitar el ciclo del agua. Absorbe humedad durante la noche y la libera bajo el sol, generando agua sin depender de redes eléctricas o plantas de tratamiento”, explicó Derek Hao, líder del equipo del RMIT.
Por su parte, Junfeng Hou, coautor del proyecto, destacó su potencial en zonas de desastre y comunidades rurales, donde el acceso al agua potable sigue siendo limitado.
Una tecnología con alma sostenible
El material del cubo es biodegradable y reciclable, diseñado para resistir temperaturas extremas. Los investigadores aseguran que puede operar durante semanas sin perder eficiencia y, al combinarse con sensores e inteligencia artificial, incluso podría autorregular sus ciclos de absorción y liberación.
El equipo trabaja ahora en versiones ampliadas con integración solar y monitoreo en tiempo real, con la meta de producir agua potable ilimitada en zonas áridas, sin recurrir a la desalinización o a grandes infraestructuras.
Un futuro donde la ciencia sacia la sed
Más allá del laboratorio, este cubo de madera simboliza algo más grande: una respuesta concreta a la crisis global del agua.
En un planeta donde más del 80% de la población vive bajo algún nivel de estrés hídrico, el Window Cube no es solo un experimento exitoso; es un recordatorio de lo que ocurre cuando la creatividad científica se pone al servicio de la humanidad.
Su desarrollo inaugura una nueva era de tecnologías naturales inteligentes, donde lo simple se vuelve revolucionario y lo cotidiano —como un trozo de madera— puede cambiar la historia del agua.
Redacción SUMMA
Comparte este artículo




