Oro y plata en máximos históricos: señales de un reordenamiento económico global
Por: Redacción SUMMA 28 de Enero de 2026 | Ciudad de México
El mercado internacional de metales preciosos entra en una fase de consolidación estratégica. Con el oro en 5,110 dólares por onza troy y la plata en 117 dólares por onza, ambos activos se sitúan en rangos históricamente elevados, reflejo de un entorno de volatilidad financiera persistente, tensiones geopolíticas estructurales y una recomposición de las reservas de valor a escala global.
Más que un récord nominal, estos niveles de precio confirman un cambio de comportamiento en los flujos de capital: inversionistas institucionales y bancos centrales priorizan activos reales ante la erosión de la confianza en instrumentos tradicionales.
Oro: activo estructural y señal de riesgo sistémico
Con un valor cercano a 164 dólares por gramo, el oro consolida su papel como activo estructural de largo plazo, no solo como cobertura coyuntural. Su apreciación responde a tres vectores dominantes:
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Incertidumbre monetaria prolongada, con tasas reales presionadas y ciclos de ajuste más extensos.
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Riesgo geopolítico elevado, que incrementa la demanda de activos no correlacionados.
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Acumulación sostenida por bancos centrales, particularmente en economías emergentes que buscan diversificar su exposición cambiaria.
En este contexto, el oro opera como termómetro del riesgo sistémico y como ancla de estabilidad para portafolios institucionales y patrimoniales.
Plata: el activo híbrido con tracción industrial
La plata presenta una dinámica diferenciada. Con un precio aproximado de 3.76 dólares por gramo, equivalente a alrededor de 65 pesos mexicanos, combina su función histórica de reserva de valor con una demanda industrial en expansión.
Sectores como energías limpias, electrónica avanzada y movilidad eléctrica sostienen una demanda estructural creciente, lo que posiciona a la plata como un activo híbrido, sensible tanto a los ciclos económicos como a la transición tecnológica global.
Implicaciones para México y América Latina
Para México y América Latina, el actual ciclo de precios abre una ventana estratégica concreta:
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Fortalecimiento del sector minero, con impacto directo en inversión, empleo y balanza comercial.
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Mayor atractivo exportador, alineado con procesos de nearshoring y relocalización productiva.
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Oportunidad para sofisticar instrumentos financieros ligados a commodities, ampliando la profundidad del mercado de capitales regional.
El reto estructural será convertir este ciclo alcista en desarrollo económico sostenible, incorporando valor agregado, innovación y estándares ambientales y sociales.
El desempeño del oro y la plata no es un fenómeno aislado. Es la manifestación de un reordenamiento económico global en marcha. En un entorno donde la volatilidad se normaliza y la certidumbre financiera se fragmenta, los metales preciosos retoman su papel como anclas de confianza y como indicadores adelantados del nuevo equilibrio económico que comienza a definirse.
Redacción SUMMA
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