Puebla conquista la órbita con el nanosatélite GXIBA-1
Por: Redacción SUMMA 29 de Octubre de 2025 | Ciudad de México
UPAEP impulsa la ciencia mexicana al espacio con un proyecto pionero en monitoreo volcánico
El cielo mexicano tiene una nueva huella. Desde Puebla, estudiantes e investigadores de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) han llevado al espacio el GXIBA-1, un nanosatélite diseñado y construido íntegramente en México, que marca un punto de inflexión en la historia de la innovación científica nacional.
El lanzamiento, realizado el 25 de octubre de 2025 desde Japón por la Agencia de Exploración Aeroespacial Japonesa (JAXA), simboliza el avance de una generación universitaria que mira al cosmos con visión tecnológica y propósito social.
Ciencia mexicana en órbita
El GXIBA-1, de apenas diez centímetros por lado, es un laboratorio espacial en miniatura. Su misión: vigilar la actividad volcánica de México —incluyendo los colosos Popocatépetl y Colima— mediante imágenes satelitales que permitirán fortalecer los sistemas de prevención y respuesta ante emergencias.
Además, el nanosatélite incorpora una función de comunicación solidaria, al permitir el envío de mensajes de emergencia desde radioaficionados a través de la constelación satelital Iridium, una herramienta valiosa para zonas aisladas o incomunicadas durante desastres naturales.
“Este proyecto demuestra que la ciencia puede transformar la vida de las personas. Desde Puebla estamos generando conocimiento útil, tecnología propia y esperanza”, afirmó la Dra. Celina Peña Guzmán, titular de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación del Estado de Puebla.
Ingeniería que impulsa soberanía tecnológica
El GXIBA-1 fue diseñado, programado y ensamblado por talento mexicano, sin asistencia técnica internacional. Bajo la dirección del Mtro. Eugenio Urrutia Albisua, el equipo integró a más de 25 estudiantes de distintas disciplinas —desde ingeniería aeroespacial y software hasta diseño, derecho y comunicación—, dando forma a un proyecto de carácter multidisciplinario que combina conocimiento, creatividad y visión de país.
La UPAEP también colaboró con el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) para diseñar los primeros lineamientos nacionales de autorización orbital y telecomunicaciones satelitales, un precedente que abre camino a futuros proyectos espaciales mexicanos.
México mira al espacio con propósito
El nanosatélite operará durante un año en órbita baja a 400 kilómetros de altitud, transmitiendo información geoespacial y atmosférica a la estación terrena ubicada en Puebla. Posteriormente, se desintegrará al reingresar a la atmósfera, cumpliendo con los estándares de sostenibilidad espacial.
La UPAEP, que ya había destacado con el AztechSat-1, reafirma así su posición como una de las instituciones más dinámicas en materia aeroespacial en América Latina. Además, la universidad fue invitada a participar en la constelación satelital mexicana, junto con la UNAM, el IPN y el CICESE, fortaleciendo la cooperación científica nacional.
“El GXIBA-1 no sólo es un satélite: es un símbolo de que México puede crear tecnología de frontera desde sus universidades”, expresó Urrutia Albisua.
Con este logro, Puebla se posiciona como un referente de innovación tecnológica y un nodo clave para la investigación científica del país.
Redacción SUMMA
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